Vida cotidiana

Cómo combatir el frío en Alemania

Como española, el invierno alemán me resulta bastante duro. Muchas veces, más que por las bajas temperaturas, por la falta de luz. Aunque esta semana el termómetro ha caído en picado y no apetece demasiado ir a ningún sitio. Las máximas están por debajo de cero grados y las mínimas han llegado a los menos 13 grados, en algunas ciudades. Con esta rasca no queda otra que abrigarse hasta las orejas (de manera literal) y usar algunos trucos para no quedarse pasmado al salir a la calle. Sobre todo si, como yo, te mueves en bicicleta. Estas son algunas de las cosas que hago para combatir el frío en Alemania:

En la calle:

  • Ropa adecuada: Puede que parezca una obviedad, pero no todos los abrigos dan el mismo calor. Antes de trasladarme a Alemania, tenía un poco de miedo a eso de pasar frío y una colega me dijo: “No existe el frío, si no malos abrigos”.  Así que, antes de mudarme aproveché para comprar un buen plumas y ropa térmica. Pese a que algunas marcas son bastante caras, merece la pena invertir un poco de dinero e ir siempre calentitos. ¡Cuánta razón tenía aquella colega!
  • Capas, capas y más capas: Por mucho pantalón de pana que nos pongamos, el fresco acaba calando. Por eso, siempre viene bien echar mano de una segunda capa. Pueden ser unas medias, unas mallas o unos pantalones térmicos. Lo que nos resulte más práctico. El caso es poder moverse cómodamente y sin estar demasiado apretados. En la parte de arriba ocurre algo similar. Por muy bueno que sea el abrigo, tendremos que utilizar una multicapa con camiseta interior o térmicas, manga larga y jersey. Cuanto más frioleros seamos, más ropa nos pondremos. Y al entrar en un sitio cerrado, donde haya calor, podemos ir quitándonos las prendas que nos vayan estorbando y volver a ponérnoslas cuando salgamos otra vez a la calle.
  • Cabeza y pies: Gran parte del calor corporal lo perdemos a través de la cabeza de modo que, cuando la temperatura es tan baja, hay que hacer nuestro el lema de “ande yo caliente” y plantarse un estupendo gorro de pelo. Si, además, tiene orejeras, mucho mejor. Y para los pies, por mucho que algunos valientes se atrevan a andar con los tobillos al aire, no hay nada como unos buenos calcetines y unos zapatos, con algo de forro en el interior, que aislen lo máximo posible del frío.
  • Guantes y bufanda, siempre: Generalmente sólo le prestamos atención a las manos y, a veces, ni siquiera. Si vas a pasear y olvidas los guantes, puedes salir del paso guardándolas en los bolsillos. Pero al ir en bici las manos se quedarán entumecidas en unos pocos minutos. Tampoco debemos olvidar la bufanda para evitar ese airecillo que se cuela por el cuello.
  • Accesorios para la bici: La semana pasada compartía contigo algunos accesorios para bicicletas. Muchos son obligatorio. Sin embargo, existen otros pensados para circular con mayor comodidad o para tener una bici más chula. Un complemento que aúna estos dos criterios es la funda de pelo para sillín. En Münter, sobre todo, lo usa la gente mayor. Aunque cada vez más gente pasa del qué dirán y compra una.

En casa:

  • Ropa y calzado: En ocasiones, al llegar a casa, tenemos sensación de estar acalorados y cometemos el error de desabrigarnos. Unas zapatillas tipo bota, un pantalón de chandal y un jersey nos ayudarán a conservar la temperatura.
  • Sopas e infusiones: Si ya nos hemos hecho un ovillo con el outfit de andar por casa, podemos terminar de entrar en calor con una infusión o una sopa.
  • Calefacción y ventanas: Aunque el mal tiempo me tiente a subir la calefacción, no toco la temperatura de los radiadores. La factura de la Heizung es una de las más caras en la vivienda y se dispara a la mínima. Por eso, tomo otras medidas como, por ejemplo, bajar todas las persianas de la casa en cuanto cae el sol y colocar un burlete en la puerta de la calle, para evitar que entre el aire.
  • Cremas y labiales: A menudo, los labios, las mejillas, la frente, las manos se agrietan o se irritan por el frío y necesitan que les apliquemos algún tipo de producto específico. Así que, por la noche, antes de irnos a dormir, podemos utilizar algún bálsamo o crema, como las de la gama Neutrógena, para tratar las zonas dañadas.

Según las previsiones, este fin de semana el temporal nos dará un respiro, pero mientras habrá que seguir combatiendo el frío en Alemania. Y tú, ¿cómo lo haces?

4 thoughts on “Cómo combatir el frío en Alemania

  1. Un tema muy acorde con estos días. Cada año lo llevo peor esto del frío (intensito). Puedo salir con el frío super bien abrigado pero cada vez me da más pereza. Todas las recomendaciones que apuntas las aplico desde hace años, o eso o morir de frío!

    1. ¡Hola David! Gracias por tu comentario 🙂 He de darte la razón en que, si no tengo nada que hacer por ahí, agradezco quedarme calentita en casa. Aunque esta ola de frío, como ha hecho sol, no me ha arrugado tanto. Pero sí. Estoy de acuerdo contigo en que da pereza salir a la calle cuando hace rasca. Un abrazo

  2. Esto del frío a mi también me cuesta, venir de un país tropical donde vivía entre 20 y 30 grados durante todo el año, pues te podrás imaginar. Ahora bien lo que dices de La Luz es cierto creo que eso es lo que cansa un poco más.
    Me atrevo a hacerte una pregunta. Lo que peor llevo es que me sudan los pies y eso es lo que hace que más frío me des, ¿tienes algún tipo de recomendación?

    1. Hola Maihum! Qué bueno verte por aquí 🙂 Muchas gracias por tu comentario. Nunca me había planteado que vivir en España también resulta un poco complicado para quienes venís de países tropicales. Pero ánimo, que ya no queda nada para la primavera 😀 En cuanto a lo que me preguntas es curioso, no te pasaba en Venezuela? Puedes utilizar polvos de talco o, casi mejor, una especie de desodorante para pies que venden en las farmacias o en las droguerías. Son sprays o polvos que deja los pinreles frescos, secos y libres de olores. Espero que te sea útil. Ya me dirás. Abrazos desde Alemania 🙂

Deja un comentario:

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.